¿Cuántos BTU necesitas? La respuesta correcta sale de un cálculo
Calculamos la carga térmica real de cada espacio — envolvente, sol, ocupación, equipos, ventilación — para que compres exactamente la capacidad que necesitas. Ni una tonelada más.

¿Qué incluye este servicio?
- Levantamiento de la envolvente: muros, cubiertas, ventanas, orientación y sombras
- Cálculo de ganancias por conducción y radiación solar según orientación
- Cargas internas: ocupación, iluminación y equipos por espacio
- Renovaciones de aire exterior e infiltraciones conforme a ASHRAE 62.1
- Análisis psicrométrico: carga sensible y latente para control real de humedad
- Memoria de cálculo con capacidades por zona en BTU/h y toneladas de refrigeración
Cómo trabajamos
- 1
Recopilación de información
Reunimos planos arquitectónicos, materiales de la envolvente, orientación, horarios de uso, ocupación esperada y equipos internos de cada espacio. Si no hay planos, hacemos el levantamiento en sitio.
- 2
Modelado y cálculo
Modelamos cada zona en software especializado con el método de series de tiempo radiante de ASHRAE, usando las condiciones exteriores de diseño de tu ciudad, no promedios genéricos.
- 3
Análisis psicrométrico y ventilación
Separamos carga sensible y latente, verificamos que el equipo propuesto deshumidifique lo suficiente y calculamos el aire exterior requerido en CFM según ASHRAE 62.1.
- 4
Entrega de la memoria
Entregamos la memoria de cálculo con la capacidad requerida por espacio, recomendación de zonificación y bases para seleccionar equipos — un documento que sirve para comprar, licitar o cumplir RETSIT.
La pregunta más frecuente en climatización — '¿cuántos BTU necesito?' — se responde en la región con reglas de dedo: tantos BTU por metro cuadrado y listo. Esa regla ignora la orientación del espacio, el tamaño de las ventanas, cuánta gente lo ocupa, qué equipos generan calor adentro y cuánto aire exterior exige la norma. El resultado es que buena parte de los equipos instalados en Bucaramanga y Barranquilla están mal dimensionados — y el error se paga todos los meses en la factura de energía o todos los días en confort.
El costo de equivocarse en el tamaño
- Equipo sobredimensionado: enfría tan rápido que hace ciclos cortos — arranca y para constantemente. Cada arranque tiene pico de consumo, el compresor sufre y, lo más grave en climas húmedos como Barranquilla, el equipo no alcanza a deshumidificar: el espacio queda frío pero pegajoso, con sensación de humedad y riesgo de moho.
- Equipo subdimensionado: trabaja al 100% todo el día sin alcanzar la temperatura de diseño. El consumo se dispara, la vida útil del compresor se acorta y el usuario termina culpando a la marca cuando el problema fue el cálculo.
- Zonificación equivocada: un solo equipo atendiendo espacios con cargas muy distintas (una sala de servidores junto a una oficina, un salón que da al poniente junto a uno interior) nunca deja a ambos cómodos.
- Ventilación ignorada: sin aire exterior calculado, el CO2 sube y la calidad de aire interior cae, aunque la temperatura sea correcta. ASHRAE 62.1 define los caudales mínimos en CFM por persona y por área según el uso.
Cómo calculamos: método, no intuición
Seguimos la metodología de ASHRAE (Handbook of Fundamentals, método de series de tiempo radiante) implementada en software especializado de cálculo de cargas. El modelo considera cada componente de la carga: ganancias por conducción a través de muros, cubiertas y vidrios según sus materiales; radiación solar hora a hora según la orientación de cada fachada; calor sensible y latente de las personas según su actividad; iluminación y equipos internos; e infiltraciones y renovaciones de aire exterior. Usamos las condiciones exteriores de diseño propias de cada ciudad: la combinación de temperatura y humedad de Barranquilla produce una carga latente muy superior a la de Bucaramanga, y un cálculo que ignore esa diferencia selecciona mal el equipo aunque acierte en los BTU totales.
El entregable es una memoria de cálculo con la carga de cada zona expresada en BTU/h y toneladas de refrigeración (una tonelada equivale a 12.000 BTU/h), la proporción sensible/latente, el caudal de aire exterior requerido en CFM y la recomendación de zonificación. Ese documento es la base para seleccionar equipos con criterio, soporta el cumplimiento del RETSIT — que exige dimensionamiento documentado en instalaciones térmicas nuevas — y sirve como anexo técnico en licitaciones públicas y privadas, ante interventorías y en solicitudes de crédito para proyectos de construcción.
Cuándo pedir un estudio de carga térmica
Antes de comprar equipos para un espacio nuevo o remodelado; cuando un espacio climatizado nunca alcanza la temperatura o se siente húmedo; cuando vas a migrar de equipos individuales a un sistema centralizado o VRF; y en proyectos con exigencias especiales — quirófanos y áreas asistenciales del clúster de salud de Santander, plantas de alimentos y avícolas con temperatura de proceso, oficinas corporativas y hoteles en Barranquilla donde la humedad manda. También es el punto de partida obligado de cualquier diseño HVAC serio y de una auditoría de eficiencia energética: sin conocer la carga real, toda decisión posterior hereda el error. En todos esos casos, el costo del estudio se recupera con creces en el primer equipo que no compras de más.
Preguntas frecuentes
No. Dos espacios de 20 m² pueden necesitar capacidades muy distintas: uno interior con poca ocupación puede requerir 9.000 BTU/h y uno con fachada al poniente, ventanales y diez personas puede superar los 24.000 BTU/h. La regla de dedo solo acierta por casualidad; el cálculo acierta siempre.
Planos arquitectónicos (o acceso para levantamiento en sitio), orientación del inmueble, materiales de muros y cubierta, tamaño de ventanas, uso y ocupación de cada espacio, y equipos internos que generen calor. Con eso modelamos el edificio; el resto — clima de diseño, propiedades de materiales, caudales de norma — lo aportamos nosotros.
Un estudio de local u oficina toma entre 3 y 5 días hábiles; edificios completos, entre 1 y 3 semanas. Recibes la memoria de cálculo con cargas por zona en BTU/h y toneladas, proporción sensible/latente, caudales de aire exterior en CFM y recomendación de zonificación y tipo de sistema.
Sí. La memoria de cálculo es tuya y está escrita en términos estándar (capacidades, eficiencias, caudales) para que cualquier proveedor cotice sobre ella. Muchos clientes nos contratan solo el estudio precisamente para comparar ofertas con una base técnica neutral.
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