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FrioFix
Reparación

Encontramos la fuga que otros tapan con recargas

Detector electrónico, nitrógeno a presión y soldadura con plata: reparamos la fuga de raíz para que no vuelvas a pagar recargas de gas cada seis meses.

Técnico midiendo presiones de refrigerante con manómetros en un aire acondicionado — Reparación de fugas en Bucaramanga y Barranquilla

¿Qué incluye este servicio?

  • Detección electrónica de fugas en todo el circuito
  • Prueba de estanqueidad con nitrógeno seco a presión
  • Soldadura oxiacetilénica con aporte de plata y barrido de nitrógeno
  • Corrección de conexiones flare mal hechas y reemplazo de tramos de tubería
  • Evaluación de serpentines corroídos: reparación o reemplazo
  • Vacío profundo, carga por peso y verificación final de estanqueidad

Cómo trabajamos

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    Localización de la fuga

    Recorremos el circuito con detector electrónico y confirmamos con solución de burbujas. Si la fuga es esquiva, presurizamos con nitrógeno seco y la ubicamos por sonido y burbujeo.

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    Reparación de raíz

    Según el punto: soldadura con plata en uniones y tuberías, corrección de flares con herramienta y torque adecuados, o reemplazo del tramo o serpentín comprometido.

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    Prueba de estanqueidad

    Presurizamos con nitrógeno y verificamos que la presión se sostiene. Solo cuando el circuito demuestra ser hermético pasamos a la siguiente etapa.

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    Vacío y carga

    Hacemos vacío profundo para eliminar humedad y no condensables, y cargamos refrigerante por peso según placa. Entregamos con presiones y temperaturas verificadas.

Una fuga de refrigerante es la falla más mal atendida del mercado: el síntoma (el aire enfría poco) se “resuelve” con una recarga, el equipo mejora unas semanas y la historia se repite. Cada ciclo cuesta dinero, libera gases con alto potencial de calentamiento a la atmósfera y deja al compresor trabajando en condiciones que acortan su vida. La reparación seria empieza por lo difícil: encontrar exactamente por dónde se escapa el gas.

Cómo detectamos la fuga

  • Detector electrónico: sensor que reconoce trazas de refrigerante en el aire; permite barrer uniones, válvulas, soldaduras y serpentines con alta sensibilidad.
  • Prueba de nitrógeno: recuperamos el refrigerante y presurizamos el circuito con nitrógeno seco. Si la presión cae, hay fuga; el burbujeo con solución jabonosa la ubica al milímetro.
  • Prueba de burbuja dirigida: en puntos sospechosos (flares, válvulas de servicio, curvas de retorno del serpentín), la solución jabonosa confirma visualmente el escape.
  • Inspección de aceite: el refrigerante arrastra aceite del compresor, así que una mancha aceitosa en tubería o serpentín suele marcar el punto exacto de la fuga.

Dónde suelen estar las fugas

La mayoría de las fugas están en las conexiones flare — las uniones abocardadas que conectan las tuberías con las unidades. Un flare mal hecho en la instalación (abocardado torcido, sin rebordear, apretado sin torque o con exceso de apriete que agrieta el cobre) puede fugar desde el primer día o empezar años después con la vibración. Las corregimos rehaciendo el abocardado con herramienta excéntrica y apretando con torquímetro al valor del fabricante. El segundo lugar son las soldaduras defectuosas y los tramos de tubería rozados o perforados, que reparamos con soldadura oxiacetilénica y aporte de plata, siempre con barrido de nitrógeno durante la soldadura para evitar óxidos internos que después tapan el sistema.

Serpentines corroídos: el problema de Barranquilla

En Barranquilla y toda la costa Caribe, la salinidad del aire ataca el cobre y el aluminio de los serpentines: la corrosión adelgaza las paredes de los tubos hasta perforarlos, y aparecen microfugas múltiples imposibles de soldar una por una. También existe la corrosión por picadura desde adentro (formicary), asociada a contaminantes que atacan el cobre del evaporador. Cuando un serpentín está corroído de forma generalizada, lo honesto es decírtelo: soldarlo es pañito de agua tibia y conviene reemplazar el serpentín — o evaluar el equipo completo si la corrosión es avanzada. Para equipos nuevos en zona costera recomendamos serpentines con tratamiento anticorrosivo (blue fin / gold fin) y lavados periódicos con agua dulce dentro del plan de mantenimiento preventivo.

Fugas en ductos: el frío que se pierde en el camino

En sistemas centrales también se fuga el aire, no solo el gas: ductos con uniones abiertas, aislamiento deteriorado o accesos mal sellados pierden aire frío en cielorrasos y buitrones. El síntoma es un sistema que trabaja sin parar y espacios que nunca llegan a temperatura. Sellamos uniones, reparamos aislamiento y verificamos caudales en rejillas. Y si la fuga de refrigerante dejó tu negocio sin clima en pleno viernes, atendemos también por urgencias 24 horas.

Preguntas frecuentes

Las señales típicas: enfría cada vez menos, el serpentín se congela, las recargas de gas “duran” unos meses, o hay manchas de aceite en tuberías o uniones. La confirmación requiere medición de presiones y detección con equipo — es exactamente nuestro diagnóstico.

Los refrigerantes R410A y R22 no son tóxicos en las concentraciones de una fuga doméstica típica, aunque desplazan oxígeno en espacios muy reducidos. El R32 es ligeramente inflamable (A2L) y exige manejo certificado. En todos los casos, la fuga daña el equipo y el ambiente: conviene repararla pronto.

Porque la fuga sigue ahí: el gas nuevo se escapará por el mismo punto y el compresor seguirá operando con carga insuficiente, que es una de las principales causas de daño de compresores. Reparar la fuga cuesta una vez; recargar sin repararla cuesta para siempre.

Garantía escrita sobre el punto reparado: soldaduras, flares corregidos o tramos reemplazados. Antes de entregar verificamos la estanqueidad con nitrógeno a presión, de modo que el circuito queda comprobado, no supuesto.

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